La gravedad y la manzana



TRABAJOS FORZOSOS

TRAYECTORIA

TRAMPA

MANIFIESTO REVOLUCIONARIO

MANIFIESTO POÉTICO

LA MÁS CONTRADICTORIA DE LAS ARMONÍAS

PLATO DE CERTEZAS

LO DEMÁS, TODO BIEN

EL TIEMPO DEL PADRE

MUTUO RETORNO

RUEGO

EL HOMBRE MÁS HERMOSO

TRANSUSTANCIACIÓN

JUEGO

EL ESLABÓN MÁS FUERTE

LA PALABRA COMO RESURRECCIÓN (DÍPTICO)

TAMBIÉN PUEDO SER YO

PARA PODER CREERLO

El EPITAFIO DE ALBERTO DURERO



TRABAJOS FORZOSOS

He dibujado pájaros-manzana
y he entrenado a mis huesos
en las palabras nuevas.
He moldeado a un dios entre mis manos
y he sudado en la forja de las armas sagradas.
Excavé la raíz de la unidad perdida.
Busqué un día sin víspera
y el cauce primigenio donde los cuerpos toman forma y muerte.
Bebí la fruta huracanada del deseo
y bendije mi sed condenada a ser sed por tanto tiempo.
Aprendí a naufragar
en el planeta mínimo
de una gota de sal, de cualquier lágrima.

Lo hice sin remedio:
para llevar mejor la soledad
a este lado del corazón y de los versos.

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TRAYECTORIA

En principio fue el grito,
aunque el llanto
se oyera adelantado.

Grito,
hecho emblema por siempre
del contacto más virgen del aire en nuestra carne.

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TRAMPA

La pregunta se quedó atrapada
como una mariposa en una mano,
que quizás no es una mano
porque
¿quién sabe si la mano
es una mariposa que sueña que tiene cinco dedos
o solamente
una trampa de carne para atrapar preguntas?
Pero la duda vuela más deprisa.

Arriba Poemas

MANIFIESTO REVOLUCIONARIO

Devolver a las palabras
la verdad que alguna vez tuvieron.
Caiga
quien
caiga.

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MANIFIESTO POÉTICO

Devolver a las palabras
la verdad que alguna vez tuvieron.
Caiga
quien
caiga.

Arriba Poemas

LA MÁS CONTRADICTORIA DE LAS ARMONÍAS

La vida, viaje extravagante,
centro infantil
donde convergen los sueños y los astros.
Imposible sosiego,
pulsión deshecha en átomos cegados.
La vida ésta. Ángel frutal
engendrador de pájaros profanos.
Canción de charco en charco
con el amor doliendo en el costado.
Texto escrito en la carne y en lo desconocido.
Fulgor penitenciario
y una legión de insectos formando una pregunta.
O mil preguntas como mil guerreros.
Beso a flor de cuchillo,
melodía en el campo de batalla.
Perfecta desnudez frente al todo y la nada.

La vida, cruda y lírica,
toda ella hecha cuerpo, muerte y resurrección.

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PLATO DE CERTEZAS

Vivir es un aprendizaje de refugios

La duda es un cuenco divinamente fisurado

El amor siempre puede con nuestras definiciones

La música es lo más parecido a la justicia

Cada descubrimiento alimenta un enigma nuevo

El tiempo es lo que no nos deja aprehender la eternidad

La Poesía es un arma de seducción voraz

El sueño verdadero no se contamina por lo posible o por lo probable

El humor es hijo de la lucidez de saberse débil

Mientras la vida acosa, fructifica

Sabiduría es llegar a un acuerdo con la propia angustia

Tanto más lejos cuanto más profundo

El corazón actúa cada vez que se incendia

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LO DEMÁS, TODO BIEN

Sólo sufro de la aflicción de ser real,
real como la literatura misma.

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EL TIEMPO DEL PADRE

                        A Juan Antonio Villacañas

Qué nueva identidad me dio tu muerte,
qué nuevo amor con el que hablo contigo,
me dio un lenguaje libre de palabras
y un infinito amigo

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MUTUO RETORNO

Seremos hijos pródigos
que vuelven a encontrar
la parte de sí mismos
que se quedó esperando.

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RUEGO

Que la mortalidad se rinda
y se haga dulce
al chocar con el labio y con la lágrima.

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EL HOMBRE MÁS HERMOSO

Unía su piel a la muerte
como lo hacía con la feliz bufanda
que se ponía al cuello.

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TRANSUSTANCIACIÓN

Se caerán nuestras manos
algún día,
incontables otoños harán de ellas hojas.
No haremos ya nuestro trayecto a pie.
Llegará el tiempo, el instante,
en que este cuerpo nuestro se marche de nosotros,
y, así,
nos convirtamos
en lágrimas de aquellos que nos aman.

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JUEGO

Aunque sé que imagino lo que creo,
seguramente creo que soñando
Dios me contesta cuando no le veo.

Si a Dios nunca he llegado preguntando,
voy a crear para creer y creo.
Voy a creer llegar a Dios creando.

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EL ESLABÓN MÁS FUERTE

El muerto permanece:
está atado a nosotros
por la interrogación más infinita.

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LA PALABRA COMO RESURRECCIÓN (DÍPTICO)

                   I

He de volver a ti, Palabra,
ahuyentada mi forma por el tiempo,
esa abstracción efímera
que se hace sustancia en lo que se marchita.

Y he de nacer de ti,
como el espacio,
longeva plenitud que te señala
como al origen mismo de la idea.

                   II

Ay, palabra redonda.
Fruto perfecto.
Dueña absoluta tú del número impensado,
de todas las imágenes que nos contemplan mudas,
blancamente distantes.
Orilla intransitada que nos piensa.

En ti amaneceremos
cuando todas las sombras
dejen salir la luz que las habita
y el río desemboque
en el último fuego de sus aguas.

Y tu mano vendrá,
caricia interminable,
a uncir nuestras heridas expectantes:
toda la muerte, y toda a tu servicio,
nos tocará en los ojos,
y dejará de ser, por siempre, la ceguera.

Palabra,
dueña absoluta tú
de la esencia uniforme del todo y de la nada,
confín del pensamiento.

La oscuridad del alma te aguarda junto al tiempo
y se adivina acaso tu perfume
en la savia del viento y el sueño de los árboles.

Tentación tú.
Purísima.
Centro sin fin.
Palabra que nos hizo materia destruible
y nos lanzó al misterio mortal de nuestra carne.
Tú nos darás la paz. La algarabía.
Amor interminable.
Nos llevarás a ti, la muerte a tu servicio.

Nos llevarás a ti:
porque nos has nombrado.

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TAMBIÉN PUEDO SER YO

Novicio franciscano,
joven monje
que se asoma al umbral y ve la muerte
sonriéndole al fin,
como su madre.

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PARA PODER CREERLO

El tiempo nos esculpe y nos destruye,
la eternidad aguarda y nos rescata.

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El EPITAFIO DE ALBERTO DURERO

                            Cuanto de mortal hubo de Alberto Durero
                            queda cubierto por este sepulcro


                                               Willibald Pirkheimer

Acaso sea posible caminar, como el poema,
fuera del tiempo.
Acaso el llanto sirvió, como la flor y como la palabra.
Acaso la penumbra del lenguaje
sea la luz que ilumine el camino del muerto,
acaso el grito que nos trajo, caídos, un buen día, en esta carne,
perfore la materia corrompible
y nos abra los ojos.
Acaso la memoria sea el eco
de la secreta melodía del origen.

Tierra, voy a dormir contigo.
Si alguna vez despierto,
compartiremos juntos
la inmortalidad.

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